Existen dos tipos de calentadores de agua eléctricos, los llamados instantáneos
o de paso y los de depósito.

Los boilers instantáneos o de paso tienen la ventaja de ser compactos, ya que no tienen un tanque de almacenamiento en donde guardan agua; estos boilers eléctricos calientan el agua conforme pasa por ellos. Esta tecnología es instalada cerca del lugar donde será utilizada el agua caliente, en ocasiones pueden ser instalados dentro del baño para ser utilizados por la regadera.

Por su parte, los boilers eléctricos de depósito tienen un tanque de almacenamiento, en donde el agua se calienta por medio de resistencias eléctricas que se activan una vez que entra el agua y se apagan en el momento cuando se alcanza la temperatura ideal del sistema y el aislamiento del tanque se encarga de mantener el agua caliente.

Una de las ventajas de un boiler eléctrico es su eficiencia energética, la cual es cercana al 99%, a diferencia de uno de gas. Otra de sus ventajas es que son más compactos, lo que permite ubicarlos en el hogar en un lugar más accesible y su instalación es mucho más sencilla. Y al ser un componente de origen eléctrico, no requiere de mantenimiento constante.

Es importante destacar que, aunque la eficiencia energética del boiler eléctrico es mayor, esto no quiere decir que sea la opción más económica. En la mayoría de los países, el costo de la electricidad frente al costo del gas es mayor; por lo que aún con una mejor eficiencia, podría ser un gasto más alto que utilizar un boiler de gas.

En el caso específico de México dentro del recibo de electricidad, existe una regulación de precios por kWh (kilowatt hora) consumido, en donde al pasar de una cantidad específica de kWh consumidos al mes, se aplica una tarifa distinta por los kWh excedentes.


*Fuente: Calelec